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domingo, 12 de junio de 2016

Opinando sobre... Pasión y Poder. El final.

Dicen que fue Oscar Wilde quien acuñó aquello de 'Que hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor: que no hablen'. Esta cita parece ser la cita de cabecera del productor José Alberto "El Güero" Castro, sino una no puede explicarse cómo es posible que cuide tan poco sus producciones, que no se siente a reflexionar, que no vea sus telenovelas, las de antes como Rubí o Teresa, y vea qué diferencias hay con La Malquerida o con Pasión y Poder, y me temo que si lo hace saldrán muchas más de siete. Aunque voy a darle el beneficio de la duda y voy a pensar que con él podremos decir eso de 'a la tercera va la vencida', porque realmente espero llevarme una grata sorpresa con él, tal y cómo me la llevé con Salvador Mejía y sus Amazonas -aquí añado que con Mejía no fue a la tercera sino a la novena, porque para mí Fuego en la Sangre fue nefasta, vamos que desde La Madrastra no hay ni una que se salve hasta esta última ahora en emisión, pero éste es otro tema-.

Han pasado dos meses desde que se emitió el último capítulo de Pasión y Poder en México, y además de la risa que me generó, sólo recordaba la escena de la muerte de Arturo (de la que me explayaré, o no, en breve) así que tuve que volver a ver el capítulo final si quería escribir una destripa-crítica de las mías -motivada por su emisión en Nova España-, pero es que he visto tanto, que creo que podría estar escribiendo hasta que blogger me anunciase el fin de los caracteres; si bien sí hay alguna cosita que quiero traer a colación. En el pre capítulo final el hijo no reconocido de Eladio anunciaba en junta que tenía la mayoría de las acciones, y yo leí y escuche por ahí que era imposible que el otrora villano no se hubiese enterado. Corrijo. Es perfectamente normal que en una sociedad con acciones abiertas a la compra pública se hagan con algunos paquetes sociedades de las que no se tiene mucha información, si bien es cierto que ello conlleva un entramado y una operación tan compleja que pueda abarcar años, toda vez que la sociedad de la que se adquieren las acciones o el accionista que las ha puesto a la venta suelen tener conocimiento de que están siendo adquiridas, hablando de sociedades que cotizan en bolsa no tiene porque ser así a menos que se trate de una OPA. Todo lo demás una castaña de libreto sin investigación ni lógica.

Dicho lo anterior y volviendo al capítulo final, hagámoslo esquemático:

1.   De lo mejor de la novela la entrada. A mí sí me gustó, y mucho.

2.   ¿Julia era tonta o era tonta? ¿Osea era tonta de nacimiento o tonta desde cigoto? Y he usado bien el término cigoto, porque hay plantas más inteligentes que ella. Y luego se pregunta por qué todos la mienten, amen de que vuelve con Eladio, criaturita.

3.   Eladio era villano, amenaza al suegro hasta en el último capítulo, pero se ha vuelto bueno en un microsegundo y se queda con la prota. Porque era Colunga, que si no, ni de palo.

4.   El presupuesto de los decorados de segunda tanda, incluyendo las rejas de la cárcel, se lo llevaron en el rotulador para el tatuaje de Colunga.

5.   No entendí muy bien porque Regina sale corriendo cuando va a hablar con David, ¿estaban jugando al pilla-pilla y yo sin enterarme? Sí se quedan juntos, menos mal, digo yo.

6.   El casting muy bien hecho, muy congruente en edades. Marlene Favela como madre de Alejandro Nones, sí aja.

7.   No coments sobre las peleas, violaciones, amputaciones y asesinatos dentro de la cárcel, demasiado explicito y asqueroso. No hay necesidad para una telenovela.

8.   Daniela,  las drogas, su muerte, su funeral, sí lo compro. Lo de la asociación, ay sí muy típico. El nombre ridículo.

9.   Que Julia no se quede con Arturo, ¿hola?

10.   La credencial en la mano de la difunta Marintia, de risa. Aunque ni en comparación con ese momento Julia-psiquiatra, de risa sin fin.

11.   El cambio de actitud más lógico el de Nina, el único acorde con la historia. Aunque esa reconciliación tan ¿eh? con Miguel...

12.   Lo de grabar con el pobre niño llorando sin poder parar fue para darle una torta al director, qué cruel.

13.   Agustín y Gabriela bien.

14.   ¿Por qué va Arturo a casa de Eladio? Yo creo que quería declarar su amor, hacia él. Estaban en ello.

15.   No lo repetiré bastante veces, ¿por qué, por qué, por qué se tuvo que morir Arturo?

16.   ¿Por qué, por qué, por qué carallo se fue al más allá novelero Arturo? Sólo me falto el besito... ¡Con Eladio!

17.   Directores de la empresa más importante del país Regina y David... Le doy a la empresa un año.

18.   Reconciliación Julia-Eladio... ¿Era necesario irse hasta San Francisco? No puedo escribir más porque no puedo parar de reír.

19.   Lo mejor de la novela Jorge Salinas y Michelle Renaud, parecían los únicos que no escuchaban al director, en comparación con los otros digo.

Por cierto, hay algo que sigo sin entender (en ninguna novela la verdad) esa manía de poner un único peinado durante tropecientos capítulos a la protagonista, siempre igual, siempre los pelos en el mismo sitio -seré yo la rara, pero es que a mí ni cuando me aliso el pelo con la plancha me queda dos días igual- así que aquí se entenderá que yo no entienda (viva la redundancia) el porqué de ese pelo lamido por una vaca para la pobre de Michelle Renaud, gracias a los dioses estilistas noveleros que al final llevaba el pelito decentemente. ¿Por qué, por qué, por qué le hicieron eso a la pobre muchacha? ¿Qué les había hecho ella además de ser de lo mejor del casting? Aunque lo que no puedo entender es esa manía recurrente del güero de vestir a sus actrices entre prostitutas y preparándose para ir a una discoteca de moda. ¿Realmente una madre de tres hijos ya adultos, una abuela, se vestiría así? Y que conste que yo soy cero partidaria de decir a la gente lo que se tiene que poner o si hay algo adecuado para una edad u otra, pero, por favor, un poquito de juicio no está de más.

Que no se me olvide, ¿alguien puede explicarme, como si fuera una niña de tres años, por qué le dieron a Fernando Colunga un TVyNovelas como mejor villano? Ah sí, es verdad, lo olvidé, votaba el público. Un aplauso para sus fans, ¡que dedicación más dedicada! De pie me encuentro ahora mismo por ellas. Creo que con esto se entiende que yo considere que ha hecho el peor papel de toda su carrera, claro que los libretos no ayudaban, y la dirección menos, así que al final nos encontramos con un villano que una mañana se despertó siendo bueno, tan bueno que casi casi se podría comparar con la Madre Teresa de Calcuta, ofensas aparte.

Pasión y Poder fue terroríficamente mala, pero mala de dioses-telenoveleros-llevadme-pronto-para-no-tener-que-seguir-viendo-esto, tan mala de ver los capítulos alternos y dejarlos de fondo mientras hacia otras cosas, y yo que llegué a pensar que aquello podía mejorar, ¡ingenua de mí! No es que esta novela, por lo menos esta versión, vaya a ser recordada más allá de lo malo, pero si el güero es feliz con ese 'Que hablen mal de uno es espantoso, pero hay algo peor: que no hablen', pues yo soy feliz por él. Y si encima le dan el TVyNovelas a la mejor telenovela, pues apaga y vámonos, él convencido. En fin.



lunes, 2 de mayo de 2016

Opinando sobre... Simplemente Maria. El final.

Andaba yo pensando en que hacer en estos días y pues me he dicho a mi misma: "mi misma, ya que estás de convalecencia y poco puedes hacer fuera de las cuatro paredes de tu habitación, aprovecha, escribe tu propia telenovela (que aunque nadie la haga nunca de que la termino, la termino), y ponte al día con alguna novela". Claro que luego pensé, que ya que estoy, pues me pongo a escribir en el blog (gran olvidado de este último año). Y qué mejor que hacerlo con un final de esos que me gusta a mí desmenuzar. Empecé a ver el de Pasión y Poder, pero la risa me impidió escribir, es que recuerdo el final y empiezo con la risa floja otra vez, así que pasé a Simplemente María.

De primeras, no entiendo muy bien cómo es posible que se sigan haciendo refritos en Televisa, pero claro, esto llevo yo sin entenderlo no sé desde hace cuánto, que se prefiera el refrito o la adaptación de novelas extranjeras, a un original... Más que nada porque en las adaptaciones hay que pagar la idea también. De segundas, ya que se ponen al refriteo, ¿en serio? ¿de verdad? ¿Simplemente María? No hay telenovela de la que hacer un refritín mejor que Simplemente María.

En lo que al final se refiere, este fue más largo que un día sin pan... Un coñazo en si mismo, claro que por lo poco que he visto y por las opiniones leídas (no de los fans carentes de objetividad) ha sido un coñazo como toda la novela. Aunque admito que si se ve el final escribiendo a la vez lo que a una se le va ocurriendo, como ahora mismo, todo se lleva un pelín mejor.

Entrando en materia, yo pa' mí que la escena ésta de la fábrica la he visto como en unos cuantos finales de telenovela venezolana... ¿qué no? Ahí hemos descubierto que MacGyver al lado de María un mero aprendiz, qué forma de desatarse, ¡qué maravilla! Por lo demás, pues eso, el mismo diálogo de siempre, "me quitaste bla bla", "estás loca y bla bla", con la excusa de que María ha perdido la memoria, pues así rellenamos minutos. Del señor este "malo" que se lió con Vanessa pues qué decir, bah, nada que decir.

El niño Martín de mayor será el nuevo James Bond, qué confianza al decir "sigue a ese coche" -creo que voy a hacerlo el próximo día que coja un taxi, no hago más que verlo en las novelas y me pica la curiosidad-. Eso sí, el niño lo mejor de toda la serie, qué decir de esa carita que pone cuando le dicen que lo van adoptar, era para comérselo, qué ricura. Aplauso para él que hasta media lágrima asomó por uno de mis ojillos, lo que no recuerdo es si fue el derecho o el izquierdo.

Cristóbal y Alejandro han tenido la misma discusión los 126 capítulos, ¿verdad? ¡Vaya petardo! Tendrían que haberla dejado con el nuevo médico, no sólo un medio voy a intentarlo contigo, eso sí que hubiese sido un buen final. Más que nada para que la musasa catase a todo galán. Lo de citar a los tres pretendientes a la vez y salir vestida como si se fuera al TVyNovelas, ¿hola? Antes de que esto pasara, ese discurso de súplica que le da Cristóbal cuando encuentran a la niña demuestra que debería haber visto previamente The Vow, esa de la muchacha de The Notebook que andaba casada con el buenorro de Channing Tatum y que como resultado de un accidente no se le ocurría otra cosa que olvidar lo vivido con el macizorro de su marido, pues en resumen, que me desvío, él lo hacía todo tan bien que ella volvía a enamorarse de él de verdad, no así como así, no era un "no estoy enamorada de ti, uy, pues ahora sí porque te interpones entre mí misma (no mí misma de mí misma sino mí misma de María misma) y una bala". Ay no, perdón, que le habló su corazón, que al parecer hasta ese preciso instante andaba mudo o de parranda, además de que los flashbacks llegan en el momento más oportuno, ¡qué medicamentos más geniales tomaba mi María! Que a todo esto podría pasarme el nombre del rímel que utiliza, madre mía, no se mueve ni una mijita; yo "lloro" lo que ella y parezco un oso panda recién levantado después de una noche de juerga que no se desmaquilló antes de irse a dormir.

En cuanto a lo de la bebe-hija-de-María-pero-que-ni-ella-misma-reconoce pues los celos de Pina son 100% comprensibles. ¿Qué es eso de que tu hija esté llorando y llegue otra persona y se la lleve a su habitación para tranquilizarla? ¿Y la cojo ahora sí y ahora también? Hubiese sido un puntazo en el guión que se hubiese largado Pina con la niña, como si para ella hubiese usado a su amiga como vientre de alquiler [que no entren ahora los juicios morales que yo sólo miro en este momento por un giro en la historia, gracias], claro que esto para un final es too much. Hablando de finales too much, no saben dosificar las "verdades", y ponen todo en la parrilla a la vez. Pues a mí me enseñaron que primero van las chuletillas, luego el pollo y por último el chorizo y la panceta -no, no hace falta saber de ingredientes de la parrillada riojana (Spain) típica, lo que hay que pillar es el concepto, es decir, que todo se debe hacer en un orden, para que ningún ingrediente se nos queme u otro se nos quede crudo-. Me ha encantado Laureano diciéndole a la Pina "te lo dejo a ti que siempre has sabido hacer lo correcto", un claro y contundente me lavo las manos como Pilatos en toda regla.

Como española que es una, eso dice mi pasaporte, no puedo darle al botón publicar sin comentar la forma de hablar de la eSSSpañola, ¿qué era eso? Nota para los escritores: no hablamos así en España desde el siglo XIX. No he tratado yo a mi madre, padre, o novio o amigos, de usted en lo que llevan mis patitas pisando este mundito. Se hace con la gente mayor (en algunas familias en algunas partes de España) y con los desconocidos a partir de cierta edad y jefes, estos últimos cuando se trata de altos ejecutivos o si es jefe directo y te pide que así lo hagas. Palabra clave para los escritores: investigación. En un gran abanico de profesiones uno debe investigar. Ya sean abogados, periodistas, escritores, por si no se lo había dicho nadie (no les conozco, por ello les trato de usted). Pero, si lo que querían hacer era darse la famosa licencia literaria (excusa fantástica para no investigar ni como se llama el aeropuerto de Barcelona, les cuento que se llama El Prat, porque ni lo miraron seguro), no digan que el personaje es español, inventen un país. Esto es lo mismo que si en una productora española se hace una serie en la que uno de los personajes es mexicano y lo pasean por las calles de Madrid vistiendo y hablando como lo hace María al principio de la novela y dando a entender que así es el 100% de los nacionales. En lo cierto, en lo correcto y en lo cabal, no se encontraría la citada serie.

Con lo que voy a decir ahora más de uno se me echará al cuello pero si no lo digo, reviento, y menudo trabajo para mi pobre madre limpiar todo eso. Soy católica, creyente, practicante, y no logro entender esa manía en las novelas, y en esta ha sido brutal, de estar mencionando a Dios y a la Virgen cada dos por tres, ¿no se dan cuenta de que lo poquito agrada y lo muchito enfada? ¿Si ya tienen los capítulos de La Rosa de Guadalupe porque usan tanto la religión con novelas como Simplemente María? ¿No les interesa llegar a un público no católico? Como lo son las personas pertenecientes a otras religiones, o los ateos, o simplemente católicos que no tienen ganas de escuchar que de cada cuatro líneas escritas una se refiere a los designios del Señor, la otra a las pruebas que nos pone, otra para pedirle un milagro, y si hay suerte la cuarta se usa para otra cosa. Yo vivo en una familia de católicos, ateos y agnósticos, por lo que he crecido apreciando y sabiendo cuan importante es la diversidad.

Ya, para ir acabando, yo diría algo bueno de la villana de la historia, pero es que lo mejor de la misma era cuando no aparecía. Estuvo muy bien su final, que las dos cómplices acabaran asesinándola, que ya es casualidad que les tocase a las tres en la misma celda, pero bueno, ¿no fue demasiado gráfico? Ahora entiendo, es para compensar lo de sacar a colación a la Virgen cada dos por tres. Mejor que dejen de hacer tanta mención y así se podrán ahorrar escenas tan gráficas para una novela cuyo final se emite en tarde de domingo. Cambiando de tema, las uñas rojas con los labios rosa fucsia, las flores del pelo en rosa fucsia, el cinturón en rosa fucsia de María... Cri cri

¡Qué no se me olvide! Lo mejor del final: Zuria Vega.

Bueno, pues eso, que Televisa va de mal en peor, aunque eso sí, espero con ansias que empiecen Las Amazonas (remake de una venezolana, obvio, no va a ser un original), que sí, que es de Mejía y anda como el Güero más perdido que piojo en peluche, pero confieso que me apetece ver a la Rufo y al Évora con Mejía... Ay, es que me tragué La Madrastra de p a pa y me chifló. No me digáis nada, una cambia de opinión de vez en cuando, soy rara, lo sé.



martes, 11 de noviembre de 2014

Desencantarse

Habrán sido innumerables las ocasiones en las que he dicho, repitiéndome más que disco rallado, que yo no soy fan de ningún actor, ni cantante, ni nadie vinculado al mundo del artisteo. Lo que sí tengo, y así lo he admitido, son mis debilidades, mis preferencias, mis, llamemosles, consentidos. Normalmente suele ser gente que no sólo me gusta en su trabajo sino que también coincide conmigo en ciertos aspectos importantes de la vida, o están en un nivel superior al mio en muchos otros, ya sea por su forma de decir las cosas, por el ahínco con el que defienden sus trabajos, o por su filosofía de vida.

Ser fan, o así lo entiendo, implica respetar aquellas cosas que a ti en lo personal no te parecen muy lógicas o muy loables, supongo que defiendes a ultranza a ese artista, porque como fan entiendes y adoras sus virtudes, pero también sus defectos. El problema para aquellos que no tenemos ese sentimiento fan arraigado, sino que lo que tenemos es una debilidad, es que los defectos no los toleramos tan amablemente. Cuando esa persona a la que en cierta manera admiras y respetas, hace algo que se escapa de tu lógica, de tu moralidad, de lo que tú entiendes como correcto, incluso de lo que tú ves como divertido, y hace cosas que para ti rozan lo soez, te desencantas. Es inevitable.

Cuando te desencantas no quieres saber nada de esa persona que era causante de tus debilidades, no le quieres tener ni en tus redes sociales, ni en tu lista de pendientes, ya sea una canción por escuchar, una película por ver, o una novela por seguir, y es algo que no se puede controlar. No se pude controlar, porque has depositado cierta confianza en esa persona, no pedida por ella, sino otorgada unilateralmente, que entiendes ha sido traicionada.

Al final lo único que queda es esperar a que el objeto de tu debilidad vuelva a retomar el camino que tú entiendes correcto, vuelva a ser aquella persona a la que admirabas, o, simplemente, encontrar a alguien más. Y es que, creo, lo que pasa con la admiración y la debilidad con los artistas, tiene cierta similitud a lo que pasa en las relaciones.