Me desapegué de esta historia allá por el capítulo cuarenta y tantos, y no tengo muy claro por qué. De verla todos los días pasé a verla esporádicamente, y tal vez fue porque al esperar tanto, tanto, me vi un poco decepcionada. Los Miserables prometía ser una La Patrona 2 pero con todos los cambios y matices necesarios para diferenciarlas totalmente. Puede que por no tener una villanaza como Christian Bach o no tener un protagónico como Jorge Luis Pila, cuya química con Aracely Arámbula era innegable; puede que por centrarse excesivamente en la historia de los villanos, sin darles los matices necesarios para aguantar tanto peso dentro de la trama; puede que por desdibujar y dar mínimas pinceladas de la historia de amor entre Lucía y Daniel (que fue un visto y no visto, y un vuelto a ver y no ver), puede que... Pues eso, que puede que hayan sido muchos los factores, o uno en particular, los que me hicieran desligarme de esta telenovela; pero, una vez terminada la maravilla de Yo No Creo en los Hombres, o la cumplidora Mi Corazón es Tuyo, y vista la barra de telenovelas que viene ofreciendo Televisa, retome Los Miserables y obviamente he visto su último capítulo, su guinda del pastel.
Paso, como es una mini costumbre en mí, a desmenuzar y comentar ese capítulo final, y debo empezar por hacer una pregunta: ¿se puede ser más incompetente que Daniel Ponce? El tal Pajarito le da un supuesto soplo, del que Daniel desconfía desde el minuto uno, pero aún así prepara un operativo, y cuando llegan al lugar dónde supuestamente está la droga, nuevamente aquello le huele raro y, nuevamente, desconfía de la veracidad del soplo, y aún así entra. ¿Hola? ¿No era más lógico pedir refuerzos antes de entrar? Incluso, ¿no era más lógico acudir con un mayor número de policías? ¿Dos coches para un cargamento que cuesta millones y millones de dolares? ¿En serio? Yo he llegado a ver cuatro coches de policía y un furgón con equipo de asalto para una mini redada en un pisito en el que se vendía droga. Así que, con manzanitas por favor, ¿quién enseñó a Danielito a montar un operativo? Ah, y otra cosa, disparan como locos a los tres malos que andan quietos cual estatuas, no les roza ni una bala, uno de los trabajadores del cartel corre cual gacela y le dan en movimiento, aha, sí, venga, vale.
Otra cosa sobre el operativo (que sumando sumando se lleva casi todo el capítulo), dejar atrás a tus supuestos tres mejores hombres pues mucho sentido no tiene Daniel, por muy ocupados que estén en otros menesteres. Y qué decir de ese me-entrego-para-salvar-a-mis-hombres-aunque-en-realidad-sé-que-os-los-vais-a-cargar, o ese Diablo que le trae ganas a Daniel tiempo ha y sin embargo le dice a Genaro que haga lo que quiera con él, incongruente. Eso sí, aprovecho para aplaudir a Gabriel Porras que ha sido, para mí, y sin duda alguna, lo mejor de esta novela de principio a fin.
Ahora, ese mini enfrentamiento entre Lucha y la prostituta, o entre Lucha y la Gata (interesante como agarra ésta la llave con la que supuestamente le están cortando el aire, porque así se ahoga uno, sí, obvio) muy adecuado para comprobar que Lucha no es monocromática en sus expresiones, emociones y actuaciones, vamos, que tiene un poco de mala leche propia de quién ha estado más de once años en prisión. Hablando de la prostituta, la muchacha debe hacer magia, porque a Octavio en dos días lo traía loco loco loco... Volviendo a Lucia y su por-fin-saco-carácter-carajo, se presenta con Octavio en la AFIAD, y llegan los dos con una calma que ya la quisiera yo cuando me quiero poner un café y se me ha acabado la leche de coco, que me pongo más histérica que estos dos hablando de la trampa para con la figura paterna y el amado respectivamente. Sin olvidar que se van los dos solitos, así en modo excursión, a averiguar.
Un pequeño apunte. A Arámbula le cambian la ropa y el pelo en tres ocasiones en los primeros quince minutos del capítulo, cuando se entiende que están en el mismo día y con pocas horas de diferencia: cuando está en el hospital con el médico hospitalizado y que se niega a comer, uno; cuando está hablando con su hermana sobre la "novia" de Octavio, dos; cuando va a enfrentarse a la susodicha, tres. Lo de la continuidad nos la saltamos ya si eso.
Me chifló Liliana haciéndole fotitos a Daniel para torturar psicológicamente a Lucia, pero ¿el móvil no se lo había cogido la propia Liliana a Daniel del bolsillo de sus pantalones? ¿Qué hizo Liliana con las fotos, mandárselas por Bluetooth? ¿Y cómo es que Lucía tenía el número de Liliana, qué llevaba con el mismo número desde el capítulo uno cuando el resto se lo había cambiado veinte veces, o le mando un SMS a su hermana-odiada informándole del nuevo para así mantener el contacto entre ellas? ¡Qué bonita familia! Y sí Diablo, así se rastrea, pero tú tranquilo que son todos una panda de ineptos.
Eso de Lucía yendo sola a rescatar a Daniel, ella sola contra los jefes sanguinarios de un cartel, una lógica aplastante, y muy familiar por cierto, que no se lo traga ni el apuntador, porque no hay que ser tonta, hay que tener un retardo mental de aquí a Sebastopol. Eso sí, luego se libra de dos sicarios que anteriormente habían asesinado a todos los policías, no era Lucía, era Súper Lucha. Eché de menos a Christian Bach, porque la pelea Lucía y Liliana no le llegaba ni a los zapatos a la pelea entre Gabriela y Antonia, no hay color, y creo que las botas que llevaba Arámbula venían recicladas de La Patrona.
Genial eso de matarse entre los malos, aunque si hubiesen tenido mejor dirección de escena se habría disfrutado más. La escena Liliana-Genaro de una tristeza y cutrez paupérrima. Pero, nuevamente, necesito manzanas para entender por qué necesitaban llevarse a Nuria a interrogar, ¿qué no les había dicho dónde se encontraban los malos a Lucía y Octavio? ¿o es que Lucha anda con súper oído para escuchar las conversaciones telefónicas sin necesidad de pegarse al teléfono del que emanan?
Normalmente una se pregunta en un capítulo final, por qué a las villanas se les va siempre la pinza en el último momento, si no se les puede ir paulatinamente o algo así, pero este no ha sido el caso. Si algo ha tenido una lógica aplastante ha sido Liliana yéndose poquito a poco a dónde la cordura pierde su nombre, así que el final que propicia ella, tanto para el Diablo como para si misma, estuvo más que perfecto. Lo mejor del capítulo final.
En cuanto a los últimos momentos del capítulo (y de la novela), de primeras, el momento de Lucia levantándose de la cama y voy a darle un beso a mi Daniel amado, se lo comieron con papas; el homenaje a los policías muertos fue de una tristeza, casi casi como los TVyNovelas 2015, si casi hubiese tenido más repercusión subiendo el vídeo a Youtube. En general, a favor de Adriana y Abel y su relación de amistad, y laboral; a favor de las dos prostitutas en la cárcel; a favor de Helena y Pablo; a favor de Deyanira y Carlos; y a favor, al 200%, de Abel y Gonzalo, porque la homosexualidad no es algo raro sino sólo una orientación sexual. Eso sí, los besitos y las muestras de cariño deberían estar más presentes. Aunque, como no, teníamos que terminar la novela con una boda, se agradece que el vestido de novia haya sido el adecuado y no un muestrario. (Ejem)
En definitiva, terminé esta novela con buen sabor de boca, y le doy su aprobado; si bien cuando la empecé pensé que hoy le estaría dando su sobresaliente.
Novelera desde que mi abuela me inició, con una de las tantas reposiciones de Cristal, cuando apenas era una niña.
miércoles, 25 de marzo de 2015
lunes, 9 de marzo de 2015
Los 'A Favor' y los 'En Contra' de los Premios TVyNovelas 2015.
Y que ayer se dieron los premios TVyNovelas 2015, y que una se quedó a verlos. El verlos en directo y en su totalidad, me ha ayudado a darme cuenta de bastantes en contra, si bien también les encuentro algún a favor, veamos.
A Favor
* Los premios recibidos por Adriana Louvier (Mariloli se lo ganó con creces), Sebastián Rulli (y no sólo por guapo, mensaje para Jorge Salinas, sino porque hizo un excelente trabajo), Flavio Medina (soberbio todo él), Rosa María Bianchi (rompiendo la idea de que quién no va no recibe), y una emocionada Cecilia Toussaint.
* La estética de algunos de los actores, que le dieron glamour a una ceremonia de patio de colegio. Aunque hay algunos vestidos que hicieron que mis ojitos sangraran, no puedo con la horterada, que no sea de mi gusto no significa que no esté bien.
Y ya. Sí, ahí me quedé.
En Contra
* Ha sido la producción más cutre, con la realización más pésima, desde cámaras a sonido, que he visto en mi vida. Vale que no son los Oscar, o los Goya (los premios al cine español), pero la cutrez que se vio anoche no tiene parangón ni justificación; y para muestra comparativa los premios de Telemundo. El Foro 5 parecía más bien la zona del backstage, todos como sardinas en lata, los aplausos eran más bien inexistentes, había ensayo que brillaba por su ausencia, se enfocaba a quién no se debía enfocar, se hacían primeros planos de quienes no pintaban nada en ese momento, se grababa el suelo y las escaleras y encima se dejaba ahí la imagen, si había quién cantaba en directo su voz era imperceptible... Mejor lo dejo aquí. Sólo sé que no estaría nada mal si Televisa hiciera una criba entre sus directivos, dando así cabida a gente nueva y con talento que le den una vuelta a la idea de estos premios, todo ello, entre otras cosas. Estaría genial que dejasen de tener por lema 'Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer' y lo cambiasen por 'Quién no arriesga, no gana'.
* Tanto reconocimiento de trayectoria y tanto premio a programas varios que se les olvidó dar los premios a mejor guión o adaptación y a mejor dirección de escena, yo creía que era importante la historia así como la dirección. Seré yo que estoy un poco loca.
* Mi Corazón es Tuyo cómo mejor telenovela es un desatino en toda la extensión de la palabra. Sí, fue una novela cumplidora; sí, tuvo algunos aciertos; sí, tuvo sus puntos; pero eso no basta para dar un premio. Si quieres dar un premio por alto rating, lo das, y es que me parece estupendo reconocer a las producciones más vistas, aunque ahí tampoco hubiese salido vencedora, puesto que también andaba por ahí rondando Lo Que la Vida me Robó, que, por cierto, tuvo más puntos de rating. Ahora bien, si uno quiere dar el premio a la mejor telenovela, como un todo, de las novelas nominadas, Mi Corazón es Tuyo es la que menos lo merecía.
* Los fans que se creen que porque cierto actor o actriz sea el objeto de su devoción, así debe ser para los demás. Maravilloso que se quiera a alguien tanto como para admirar de ellos hasta el simple hecho de carraspear, y, además, querer aplaudírselo; pero los premios deben ser objetivos (en teoría) y analizar un todo, por lo que la opinión subjetiva de un fan no debe primar.
* Si bien Daniela Castro me pareció maravillosa en su papel de Graciela en Lo Que la Vida me Robó, y así lo dije en un post anterior, creo que el trabajo de Azela Robinson era igualmente maravilloso, pero con la añadidura de que se trató de un personaje mucho más difícil y con matices mucho más complicados, que tuvo que mantener toda la novela, y que hizo sin esfuerzo. Ese pequeño plus debería haber sido premiado.
A Favor
* Los premios recibidos por Adriana Louvier (Mariloli se lo ganó con creces), Sebastián Rulli (y no sólo por guapo, mensaje para Jorge Salinas, sino porque hizo un excelente trabajo), Flavio Medina (soberbio todo él), Rosa María Bianchi (rompiendo la idea de que quién no va no recibe), y una emocionada Cecilia Toussaint.
* La estética de algunos de los actores, que le dieron glamour a una ceremonia de patio de colegio. Aunque hay algunos vestidos que hicieron que mis ojitos sangraran, no puedo con la horterada, que no sea de mi gusto no significa que no esté bien.
Y ya. Sí, ahí me quedé.
En Contra
* Ha sido la producción más cutre, con la realización más pésima, desde cámaras a sonido, que he visto en mi vida. Vale que no son los Oscar, o los Goya (los premios al cine español), pero la cutrez que se vio anoche no tiene parangón ni justificación; y para muestra comparativa los premios de Telemundo. El Foro 5 parecía más bien la zona del backstage, todos como sardinas en lata, los aplausos eran más bien inexistentes, había ensayo que brillaba por su ausencia, se enfocaba a quién no se debía enfocar, se hacían primeros planos de quienes no pintaban nada en ese momento, se grababa el suelo y las escaleras y encima se dejaba ahí la imagen, si había quién cantaba en directo su voz era imperceptible... Mejor lo dejo aquí. Sólo sé que no estaría nada mal si Televisa hiciera una criba entre sus directivos, dando así cabida a gente nueva y con talento que le den una vuelta a la idea de estos premios, todo ello, entre otras cosas. Estaría genial que dejasen de tener por lema 'Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer' y lo cambiasen por 'Quién no arriesga, no gana'.
* Tanto reconocimiento de trayectoria y tanto premio a programas varios que se les olvidó dar los premios a mejor guión o adaptación y a mejor dirección de escena, yo creía que era importante la historia así como la dirección. Seré yo que estoy un poco loca.
* Mi Corazón es Tuyo cómo mejor telenovela es un desatino en toda la extensión de la palabra. Sí, fue una novela cumplidora; sí, tuvo algunos aciertos; sí, tuvo sus puntos; pero eso no basta para dar un premio. Si quieres dar un premio por alto rating, lo das, y es que me parece estupendo reconocer a las producciones más vistas, aunque ahí tampoco hubiese salido vencedora, puesto que también andaba por ahí rondando Lo Que la Vida me Robó, que, por cierto, tuvo más puntos de rating. Ahora bien, si uno quiere dar el premio a la mejor telenovela, como un todo, de las novelas nominadas, Mi Corazón es Tuyo es la que menos lo merecía.
* Los fans que se creen que porque cierto actor o actriz sea el objeto de su devoción, así debe ser para los demás. Maravilloso que se quiera a alguien tanto como para admirar de ellos hasta el simple hecho de carraspear, y, además, querer aplaudírselo; pero los premios deben ser objetivos (en teoría) y analizar un todo, por lo que la opinión subjetiva de un fan no debe primar.
* Si bien Daniela Castro me pareció maravillosa en su papel de Graciela en Lo Que la Vida me Robó, y así lo dije en un post anterior, creo que el trabajo de Azela Robinson era igualmente maravilloso, pero con la añadidura de que se trató de un personaje mucho más difícil y con matices mucho más complicados, que tuvo que mantener toda la novela, y que hizo sin esfuerzo. Ese pequeño plus debería haber sido premiado.
lunes, 2 de marzo de 2015
10 síes y 10 noes de Mi Corazón es Tuyo
Síes
1. Sí a una novela diferente, fuera del dramatismo convencional, con un libreto con frases ciertamente divertidas.
2. Sí a Silvia Navarro, en un papel tan diferente. Y qué arte en el tubo. Fantástica.
3. Sí a la pareja Salinas-Navarro, especialmente esas conversaciones divertidas y jocosas en las que se decían más bien nada, pero que eran de agradecer. Aunque en lo que a la besadera no les veía yo muy finos.
4. Sí a la relación Navarro-niños, desde Paulina hasta la más pequeña, especialmente las escenas con Paulina que parecían naturales, sin un guión detrás. Se nota lo mucho que los niños quieran a Silvia fuera de pantalla.
5. Sí a Mayrin Villanueva. Aunque el personaje acabó yéndose de cabeza por el precipicio del absurdo, ella estuvo fantástica toda la novela.
6. Sí a la relación Jennifer-Juan, aunque no soy yo muy fanática de me quedo con mi amigo por el que jamás sentí nada hasta que un día, mil doscientos años después, ¡aiba, me enamoré!, pero tanto Adrián como Fabiola andaban estupendos ambos dos.
7. Sí a tratar distintos temas con los niños, si bien he echado de menos temas con un poquito más de importancia e injundia.
8. Sí a la progresión en el personaje de Fernando, paulatina al enamoramiento por Ana. Acertado.
9. Sí a Diego Lascurain, buen personaje, necesario en la historia. Pena la desaparición tan temprana y el regreso tan pobre.
10. Sí a celebrar las alegrías y demostrar el amor a la gente que uno ama, todos los días sin excepción. Geniales los recibimientos, aunque en una familia normal se llevarían el presupuesto de un mes.
Noes
1. No al final, aunque ciertamente hay alguna cosilla salvable, se hizo tedioso, fastidioso y absurdo, especialmente con el bautizo en el estadio. No hay necesidad.
2. No a León, como primer novio estupendo, como hombre con el que pasar el resto de tu vida, pues si me das un somnífero cada vez que hable, tal vez, tal vez. Y qué decir del niño, las conversaciones son inverosímiles hasta decir basta. Infumable.
3. No a quedarnos con el primer amor porque es el primer amor. Lo único inteligente que hace Fanny en toda la novela es decirle a León que no se casa con él. Los primeros amores no siempre son los definitivos, y no hace falta casarte a los veintipocos por el miedo absurdo a quedarte sola o a que se te pase el arroz.
4. No a hacer absurdos en la novela porque se entiende que es novela familiar, para luego tener un libreto no muy infantil precisamente. Confusión.
5. No a estirar el secreto de Ana como chicle Boomerang, más que bailar pole dance, pareciera que el secreto era el de la Coca-cola o que ella era asesina en serie. Compensado por Silvia y Jorge, y su actuación.
6. No a la boda Fernando-Isabella. Es peor para un hijo que sus padres vivan en un matrimonio sin amor, a que no estén juntos pero tengan buena relación. Mal mensaje.
7. No a los finales alternativos. ¿Qué ha sido eso? Casi mejor no grabar nada.
8. No a la relación enfermiza entre Edith y Fanny. Rallando lo obsesivo.
9. No a los momentos exagerados, absurdos y ridículos. Tedioso.
10. No a una dirección de escena muy estática y pobre para el estilo de escenas a grabar, un estilo dramático para una novela no dramática.
1. Sí a una novela diferente, fuera del dramatismo convencional, con un libreto con frases ciertamente divertidas.
2. Sí a Silvia Navarro, en un papel tan diferente. Y qué arte en el tubo. Fantástica.
3. Sí a la pareja Salinas-Navarro, especialmente esas conversaciones divertidas y jocosas en las que se decían más bien nada, pero que eran de agradecer. Aunque en lo que a la besadera no les veía yo muy finos.
4. Sí a la relación Navarro-niños, desde Paulina hasta la más pequeña, especialmente las escenas con Paulina que parecían naturales, sin un guión detrás. Se nota lo mucho que los niños quieran a Silvia fuera de pantalla.
5. Sí a Mayrin Villanueva. Aunque el personaje acabó yéndose de cabeza por el precipicio del absurdo, ella estuvo fantástica toda la novela.
6. Sí a la relación Jennifer-Juan, aunque no soy yo muy fanática de me quedo con mi amigo por el que jamás sentí nada hasta que un día, mil doscientos años después, ¡aiba, me enamoré!, pero tanto Adrián como Fabiola andaban estupendos ambos dos.
7. Sí a tratar distintos temas con los niños, si bien he echado de menos temas con un poquito más de importancia e injundia.
8. Sí a la progresión en el personaje de Fernando, paulatina al enamoramiento por Ana. Acertado.
9. Sí a Diego Lascurain, buen personaje, necesario en la historia. Pena la desaparición tan temprana y el regreso tan pobre.
10. Sí a celebrar las alegrías y demostrar el amor a la gente que uno ama, todos los días sin excepción. Geniales los recibimientos, aunque en una familia normal se llevarían el presupuesto de un mes.
Noes
1. No al final, aunque ciertamente hay alguna cosilla salvable, se hizo tedioso, fastidioso y absurdo, especialmente con el bautizo en el estadio. No hay necesidad.
2. No a León, como primer novio estupendo, como hombre con el que pasar el resto de tu vida, pues si me das un somnífero cada vez que hable, tal vez, tal vez. Y qué decir del niño, las conversaciones son inverosímiles hasta decir basta. Infumable.
3. No a quedarnos con el primer amor porque es el primer amor. Lo único inteligente que hace Fanny en toda la novela es decirle a León que no se casa con él. Los primeros amores no siempre son los definitivos, y no hace falta casarte a los veintipocos por el miedo absurdo a quedarte sola o a que se te pase el arroz.
4. No a hacer absurdos en la novela porque se entiende que es novela familiar, para luego tener un libreto no muy infantil precisamente. Confusión.
5. No a estirar el secreto de Ana como chicle Boomerang, más que bailar pole dance, pareciera que el secreto era el de la Coca-cola o que ella era asesina en serie. Compensado por Silvia y Jorge, y su actuación.
6. No a la boda Fernando-Isabella. Es peor para un hijo que sus padres vivan en un matrimonio sin amor, a que no estén juntos pero tengan buena relación. Mal mensaje.
7. No a los finales alternativos. ¿Qué ha sido eso? Casi mejor no grabar nada.
8. No a la relación enfermiza entre Edith y Fanny. Rallando lo obsesivo.
9. No a los momentos exagerados, absurdos y ridículos. Tedioso.
10. No a una dirección de escena muy estática y pobre para el estilo de escenas a grabar, un estilo dramático para una novela no dramática.
martes, 24 de febrero de 2015
Premios TVyNovelas 2015. Mis premiados.
Aunque por aquí traigo mis premiados, a raíz de la lista publicada en el día de ayer por TVyNovelas, ello no obsta para que haga, en otro post, un breve análisis de todo lo que tiene que ver con los premios en general, y con los TVyNovelas en particular.
Y sin más, atendiendo a la justicia novelera (la mía particular, obviamente) aquí están los premiados del 2015.
1. Mejor Telenovela
Si fuese lógica conmigo misma, con lo que opino y escribo, este premio se lo daría a El Color de la Pasión por ser una obra original, pero hay momentos en la vida en los que una debe dejar la lógica de lado. Y ese momento en mi vida se llama Yo No Creo en los Hombres. Ya me quedé sin sombreros que quitarme, y ando agotada de tanto levantarme para darle sus aplausos de pie. Soberbia.
2. Mejor Actriz Protagónica
Aunque si bien es verdad que tanto Angelique Boyer como Silvia Navarro (en mi mente novelera es la que realmente está nominada, y no otras) han hecho excelentes trabajos, la primera en un papel muy en su linea (para mi su momento más brillante fue la inolvidable Teresa) y la segunda con un papel cómico y tierno a la vez, sin olvidar ese dominio del pole dance; el premio debe ser, sin duda alguna, para Adriana Louvier por ser Mariloli desde el minuto uno, por la naturalidad, por la frescura, por la ausencia de clichés o estereotipos. Espectacular.
3. Mejor Actor Protagónico
Que Gabriel Soto y Jorge Salinas me han gustado en sus respectivos protagónicos, me han gustado, pero que nadie más que Sebastián Rulli y su Alejandro, nadie más. Creo, sinceramente, que con este trabajo se ha ganado con creces este premio. Fantástico.
4. Mejor Villana
Aquí he tenido mis dudas, aquí he vivido en el empate. Por una parte está Daniela Castro, y el convencimiento de que nadie más hubiese podido darle ese encanto, que ella sí pudo, a momentos memorables de su personaje, los 'te hace falta Jesús' o los 'perdónate', que en otra se hubiesen podido ver hasta ridículos; pero por otra parte, está Azela Robinson y me quedo muda ante su actuación. ¿Y si alguien te deja muda? ¡Josefa ganaste! Brava.
5. Mejor Villano
Hay villanos y villanos. Está el villano encasillado, el villano plagado de clichés y momentos ridículos, y luego está el inmenso Flavio Medina con su papel de Daniel. Ya sólo por conseguir química hasta con un vaso, los de TVyNovelas deberían darse por bien servidos y bien hallados. Impresionante.
6. Mejor Actriz Juvenil
Aunque con lo que respecta a su personaje tenía mis dudas, relacionadas a la historia del mismo, nunca las tuve con ella y con su actuación, el premio para Estefanía Villareal. Merecido.
7. Mejor Actor Juvenil
De entre los nominados, Brandon Peniche. Encaminado.
8. Mejor Actriz Coestelar
Me quedo con Sylvia Pasquel, porque hacer reír con un papel cargado de tics sin caer en el absurdo es, realmente, difícil. Acertada.
9. Mejor Actor Coestelar
10. Mejor Primera Actriz
Que me perdonen las demás primeras actrices, yo es que es leer primera actriz y llega un respecto a la enésima potencia a mi teclado, pero se lo doy, con aplausos incluidos, a Rosa María Bianchi. Suprema.
11. Mejor Primer Actor
Soy poco partidaria de la exageración, y de la sobreactuación, así que se lo doy a Manuel "Flaco" Ibáñez. Poco más que decir.
11. Mejor Actriz de Reparto
Aquí se lo lleva Cecilia Toussaint, porque ha estado fantástica desde el segundo cero. Grande.
12. Mejor Actor de Reparto
Sin objeción alguna, sin miramientos, sin dudas, Fabián Roblés. Sensacional.
13. Tema Musical
En este caso el premio debería recaer en Enrique Iglesias acompañado de Marco Antonio Solís, y El Perdedor de Lo Que la Vida me Robó. Sencillamente, porque creo que es la más adecuada y acorde a la historia, además de una balada hermosa. Coherencia musical.
14. Guión o Adaptación
Y me vuelvo a contradecir, pero, que se consiga adaptar una novela ya hecha, un refrito de esos que tanto gustan últimamente a Televisa, dándole sello propio, manteniendo la trama siempre en alza es, viva la redundancia, de premio. Aida Guajardo se lo ha ganado con Yo No Creo en los Hombres. Expectación.
15. Director de Escena
Nada de imágenes congeladas, nada de cambios de cámara sin sentido, nada de típicas escenas, nada de actores estáticos. Nada de eso, sólo autenticidad. Eso han hecho Eric Morales, Xavier Romero y Luis Vélez en Yo No Creo en los Hombres. Magia.
Y sin más, atendiendo a la justicia novelera (la mía particular, obviamente) aquí están los premiados del 2015.
1. Mejor Telenovela
Si fuese lógica conmigo misma, con lo que opino y escribo, este premio se lo daría a El Color de la Pasión por ser una obra original, pero hay momentos en la vida en los que una debe dejar la lógica de lado. Y ese momento en mi vida se llama Yo No Creo en los Hombres. Ya me quedé sin sombreros que quitarme, y ando agotada de tanto levantarme para darle sus aplausos de pie. Soberbia.
2. Mejor Actriz Protagónica
Aunque si bien es verdad que tanto Angelique Boyer como Silvia Navarro (en mi mente novelera es la que realmente está nominada, y no otras) han hecho excelentes trabajos, la primera en un papel muy en su linea (para mi su momento más brillante fue la inolvidable Teresa) y la segunda con un papel cómico y tierno a la vez, sin olvidar ese dominio del pole dance; el premio debe ser, sin duda alguna, para Adriana Louvier por ser Mariloli desde el minuto uno, por la naturalidad, por la frescura, por la ausencia de clichés o estereotipos. Espectacular.
3. Mejor Actor Protagónico
Que Gabriel Soto y Jorge Salinas me han gustado en sus respectivos protagónicos, me han gustado, pero que nadie más que Sebastián Rulli y su Alejandro, nadie más. Creo, sinceramente, que con este trabajo se ha ganado con creces este premio. Fantástico.
4. Mejor Villana
Aquí he tenido mis dudas, aquí he vivido en el empate. Por una parte está Daniela Castro, y el convencimiento de que nadie más hubiese podido darle ese encanto, que ella sí pudo, a momentos memorables de su personaje, los 'te hace falta Jesús' o los 'perdónate', que en otra se hubiesen podido ver hasta ridículos; pero por otra parte, está Azela Robinson y me quedo muda ante su actuación. ¿Y si alguien te deja muda? ¡Josefa ganaste! Brava.
5. Mejor Villano
Hay villanos y villanos. Está el villano encasillado, el villano plagado de clichés y momentos ridículos, y luego está el inmenso Flavio Medina con su papel de Daniel. Ya sólo por conseguir química hasta con un vaso, los de TVyNovelas deberían darse por bien servidos y bien hallados. Impresionante.
6. Mejor Actriz Juvenil
Aunque con lo que respecta a su personaje tenía mis dudas, relacionadas a la historia del mismo, nunca las tuve con ella y con su actuación, el premio para Estefanía Villareal. Merecido.
7. Mejor Actor Juvenil
De entre los nominados, Brandon Peniche. Encaminado.
8. Mejor Actriz Coestelar
Me quedo con Sylvia Pasquel, porque hacer reír con un papel cargado de tics sin caer en el absurdo es, realmente, difícil. Acertada.
9. Mejor Actor Coestelar
Habría dejado este premio en tablas, pero ¿se puede? Pues no lo sé. Andaba en la duda entre Luis Roberto Guzmán y Arturo Peniche, pero como el primero tuvo momentos bajos en su actuación y el segundo no los tuvo, se lo doy al segundo. Correcto.
10. Mejor Primera Actriz
Que me perdonen las demás primeras actrices, yo es que es leer primera actriz y llega un respecto a la enésima potencia a mi teclado, pero se lo doy, con aplausos incluidos, a Rosa María Bianchi. Suprema.
11. Mejor Primer Actor
Soy poco partidaria de la exageración, y de la sobreactuación, así que se lo doy a Manuel "Flaco" Ibáñez. Poco más que decir.
11. Mejor Actriz de Reparto
Aquí se lo lleva Cecilia Toussaint, porque ha estado fantástica desde el segundo cero. Grande.
12. Mejor Actor de Reparto
Sin objeción alguna, sin miramientos, sin dudas, Fabián Roblés. Sensacional.
13. Tema Musical
En este caso el premio debería recaer en Enrique Iglesias acompañado de Marco Antonio Solís, y El Perdedor de Lo Que la Vida me Robó. Sencillamente, porque creo que es la más adecuada y acorde a la historia, además de una balada hermosa. Coherencia musical.
14. Guión o Adaptación
Y me vuelvo a contradecir, pero, que se consiga adaptar una novela ya hecha, un refrito de esos que tanto gustan últimamente a Televisa, dándole sello propio, manteniendo la trama siempre en alza es, viva la redundancia, de premio. Aida Guajardo se lo ha ganado con Yo No Creo en los Hombres. Expectación.
15. Director de Escena
Nada de imágenes congeladas, nada de cambios de cámara sin sentido, nada de típicas escenas, nada de actores estáticos. Nada de eso, sólo autenticidad. Eso han hecho Eric Morales, Xavier Romero y Luis Vélez en Yo No Creo en los Hombres. Magia.
lunes, 16 de febrero de 2015
10 síes y 10 noes de Yo No Creo en los Hombres
Síes
1. Sí a Adriana Louvier, Gabriel Soto y Flavio Medina, el mejor trío posible. Perfección.
2. Sí a una brillante adaptación. Impecable.
3. Sí al amor incondicional de Maximiliam y Mariloli. Envidia.
4. Sí a Adriana Louvier y ese protagónico tan maravillosamente, tan perfectamente, tan impecablemente interpretado. Mimetización. Soberbia.
5. Sí a Azela Robinson, su Josefa es simplemente para quitarse el sombrero. Actrizaza.
6. Sí a los finales vividos por todos los personajes. Sin objeciones.
7. Sí a la maldad de Úrsula, sin remordimiento alguno, ahí, con un par. Casi que podían haberla llamado Medusa, o Medea que asesinó a sus hijos. Brava.
8. Sí a Flavio Medina, qué arte, qué trabajo, qué todo. Tremendo.
9. Sí a la dirección, qué absoluta maravilla. No hay una escena que se escape de la frescura, la simplicidad, el arte. Disfrute
10. Sí al final, todo él. Emoción desde el minuto uno. Impecable.
10.bis. Sí a TODA la novela, con sus más con sus menos, con sus peros con sus además. Espectacular. Impresionante.
10.ter. Sí a que les den todos los premios habidos y por haber. Reconocimiento. Merecidos.
Noes
1. No a que las protagonistas sufran y sufran durante ciento y pico capítulos como si de un concurso de desgracias se tratara, teniendo en contra hasta el vendedor de periódicos que pasaba por ahí. Angustia.
2. No al hijo del señor maduro, y casado, con la amante, existen los anticonceptivos. Aunque fantástico final el de ambos. Gracias
3. No a la "adopción" de Isela por parte de Alma. Desconcertante.
4. No a Ivana y Gerry. La ventaja de ver los capítulos vía Internet es que las escenas que no quieres ver las puedes pasar, menos mal. Pesado.
5. No a que el carácter de Mariloli no cambiase un pelín y se hiciese más duro, de decir verdades a la cara básicamente y pegar cachetadas a troche y moche. Fuerza.
6. No a las cárceles más abarrotadas que el camarote de los Hermanos Marx. Agobio.
7. No a los maltratos en la cárcel para con Mariloli, en una celda de castigo y sin cama además, y que ella ni pepa a su novio-abogado. Ídem con el resto de las presas. Sabemos todos lo que son los derechos humanos. Abogada cabreada.
8. No a Claudio, todo él, me superó. En toda la historia. Piña.
9. No a los capítulos en los que Mariloli y Maximiliam brillaban por su ausencia, y ya no hablemos de juntitos, eso era agua en el desierto. Tuvimos que esperar a la cárcel para un poquito de arrejuntamiento. Añoranza.
10. No a que me haya costado encontrar noes más que una aguja en un pajar.
1. Sí a Adriana Louvier, Gabriel Soto y Flavio Medina, el mejor trío posible. Perfección.
2. Sí a una brillante adaptación. Impecable.
3. Sí al amor incondicional de Maximiliam y Mariloli. Envidia.
4. Sí a Adriana Louvier y ese protagónico tan maravillosamente, tan perfectamente, tan impecablemente interpretado. Mimetización. Soberbia.
5. Sí a Azela Robinson, su Josefa es simplemente para quitarse el sombrero. Actrizaza.
6. Sí a los finales vividos por todos los personajes. Sin objeciones.
7. Sí a la maldad de Úrsula, sin remordimiento alguno, ahí, con un par. Casi que podían haberla llamado Medusa, o Medea que asesinó a sus hijos. Brava.
8. Sí a Flavio Medina, qué arte, qué trabajo, qué todo. Tremendo.
9. Sí a la dirección, qué absoluta maravilla. No hay una escena que se escape de la frescura, la simplicidad, el arte. Disfrute
10. Sí al final, todo él. Emoción desde el minuto uno. Impecable.
10.bis. Sí a TODA la novela, con sus más con sus menos, con sus peros con sus además. Espectacular. Impresionante.
10.ter. Sí a que les den todos los premios habidos y por haber. Reconocimiento. Merecidos.
Noes
1. No a que las protagonistas sufran y sufran durante ciento y pico capítulos como si de un concurso de desgracias se tratara, teniendo en contra hasta el vendedor de periódicos que pasaba por ahí. Angustia.
2. No al hijo del señor maduro, y casado, con la amante, existen los anticonceptivos. Aunque fantástico final el de ambos. Gracias
3. No a la "adopción" de Isela por parte de Alma. Desconcertante.
4. No a Ivana y Gerry. La ventaja de ver los capítulos vía Internet es que las escenas que no quieres ver las puedes pasar, menos mal. Pesado.
5. No a que el carácter de Mariloli no cambiase un pelín y se hiciese más duro, de decir verdades a la cara básicamente y pegar cachetadas a troche y moche. Fuerza.
6. No a las cárceles más abarrotadas que el camarote de los Hermanos Marx. Agobio.
7. No a los maltratos en la cárcel para con Mariloli, en una celda de castigo y sin cama además, y que ella ni pepa a su novio-abogado. Ídem con el resto de las presas. Sabemos todos lo que son los derechos humanos. Abogada cabreada.
8. No a Claudio, todo él, me superó. En toda la historia. Piña.
9. No a los capítulos en los que Mariloli y Maximiliam brillaban por su ausencia, y ya no hablemos de juntitos, eso era agua en el desierto. Tuvimos que esperar a la cárcel para un poquito de arrejuntamiento. Añoranza.
10. No a que me haya costado encontrar noes más que una aguja en un pajar.
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